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Creencias que marcan culturas y vidas

  • 19 dic 2024
  • 3 min de lectura

La virginidad en el islam y en la etnia gitana


MAR COLLADO. MADRID




El concepto de virginidad es entendido de distintas maneras según cada religión y cultura. En España, la religión católica es la más practicada y, por ello, le hemos dedicado unos artículos aparte. Ahora es el turno de conocer acerca del islam y de la perspectiva que tiene sobre este asunto la etnia gitana. Todo ello centrándonos en las bases teóricas de estas creencias, ya que luego en la práctica realmente cada persona tiene una forma diferente de seguirlas según sus convicciones.


¿Preparado o preparada para aprender de estas diversas visiones? Vamos a ello.


Por un lado, vamos a hablar de cómo se concibe la virginidad desde el islam.

Esta religión presenta un concepto llamado 3awra (referido a las partes íntimas, que no puede verte nadie) cuya traducción podría decirse que es “no visto”. La virginidad consiste en “esconder” bien esta 3awra; no mostrar esa intimidad, esa pureza a nadie más excepto a tu cónyuge. En los pilares de esta religión, las relaciones sexuales se circunscriben exclusivamente al matrimonio y su finalidad es tener y criar hijos. El sexo prematrimonial está absolutamente prohibido y se considera adulterio, además de ser un pecado castigado por el tribunal islámico. En particular, el Corán dice "Evitad la fornicación: es una deshonestidad”. Además, el marido tiene la obligación de satisfacer a su mujer sexualmente cuando ella lo desee y como ella lo desee, y viceversa.  También se sostiene que la virginidad hasta el matrimonio sirve para evitar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.


Añadido a lo anterior, cabe comentar que puede darse el caso extremo de que las mujeres lleguen a ser repudiadas por sus comunidades e incluso ser asesinadas en sociedades con esta creencia radicalmente arraigada. Por ello, cada vez más jóvenes se someten a una cirugía que consiste en la reconstrucción del himen, para ocultar así señales de una pasada actividad sexual.


Por otro lado, en la etnia gitana la virginidad se vincula con la llamada “prueba del pañuelo”, que es una de las ceremonias más importantes para los gitanos y gitanas. Previamente a la boda entre un hombre y una mujer, ésta debe demostrar que llega virgen al matrimonio. Para ello, la conocida como juntaora o sicobari introduce un pañuelo blanco en la vagina para romper el himen. Si la tela sale manchada de sangre (las llamadas ‘tres rosas’), significa que la mujer no ha mantenido relaciones sexuales hasta el momento y que es “pura”, por lo que ha salvado la honorabilidad de las familias implicadas en el matrimonio.

No obstante, no todas las gitanas cumplen esta tradición. De hecho, las hermanas Azúcar Moreno, declararon en una entrevista con Jesús Quintero que respetaban la ceremonia, pero que no la cumplieron. “Hay muchos hombres guapos por ahí como para hacer esa bobada”, dijo Toñi entre risas.


En 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidieron públicamente el fin de este tipo de pruebas como justificante de la virginidad de las mujeres, considerando que esta práctica violaba los derechos humanos. En concreto, el comunicado manifestaba lo siguiente: “En un llamamiento mundial para eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas se propone acabar con esta práctica innecesaria desde el punto de vista médico, y muchas veces dolorosa, humillante y traumática”.


Ahora sí, hemos llegado al final. Desde todaviaeresvirgen promovemos el cambio del relato social del himen y dejar de atribuir su supuesta “rotura” a la pérdida de virginidad, ya que es un mito sin fundamento. También te animamos a conversar con seguidores de estas creencias, aunque nosotras ya nos hemos encargado de ello...


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